Recorriendo la Ruta 3

Después de pasar 10 días en Ushuaia (y no querer irnos) llegó el momento de empezar a subir.

Cruzamos nuevamente a Chile, aduana y mucho (muchísimo) viento de por medio, y tomamos nuevamente el ferry. Esta vez, por suerte no se movía tanto, así que pudimos subir a admirar el paisaje y disfrutar de las gotas de mar que nos salpicaban (mentira, no hicieron sopa, nos mojaron a los dos sorpresivamente, pero queda mas lindo lo otro)

 

Tocamos tierra firme de nuevo, otra vez aduana para entrar a Argentina, y manejamos hasta Piedrabuena, donde paramos a descansar.

 

Al día siguiente recorrimos los kilómetros que nos faltaban para llegar a Puerto Madryn, nuestro próximo destino.

En Puerto Madryn festejé mis 31, vendimos cuadritos, tomamos mucho mate y anduvimos en bicicleta. Nos tocaron unos días hermosos. Uno de ellos fuimos hasta la playa el Doradillo, donde pasamos el día, pero no pudimos ver ballenas.

Festejando mis 31 en Madryn

 

Desayunos a la orilla del mar              

 

Playa en Doradillo
Playa el Doradillo

Desde Puerto Madryn seguimos camino hasta Puerto Pirámides, donde nos esperaban Pame y Miki, de Peke Sosa avistajes, que nos invitaron a hacer un avistaje de ballenas.

Cuando llegamos les avisamos, y nos dijeron que vayamos YA que pronto salía una embarcación. Así que allá fuimos.

El día anterior tenía miedo de que una ballena nos tire del barco, o nos coma al mejor estilo Pinocho, pero una vez en el barco cuando apareció la primer ballena fue tal la emoción que me olvidé de todo.

Difícil explicar con palabras lo que se siente estar ahí. Nunca  pensé que sería tan emocionante. En un momento había 6 ballenas cerca del barco.

Avistaje de ballenas
Increible!
Tan cerca!
Emocionante!
También vimos lobos marinos!

Sin dudas, es algo que recomendamos sin dudarlo. La emoción que se siente, no se puede describir. Ver semejantes animales nadando a la par nuestra, acercándose, saltando, es algo que no se puede explicar con palabras.

Luego de semejante experiencia, y con la adrenalina a mil, nos fuimos a comer y luego a tomar mates con los chicos, pasamos el resto del día hablando de experiencia viajeras.

Pame y MIki hace unos años unieron Argentina y Alaska en un viaje en moto que duró 6 meses. Una experiencia increíble.

Ahora viven frente a la bahía en Puerto Pirámides, y desde su casa se ven las ballenas que entran a la bahía.

Al día siguiente, nos levantamos y Miki nos invitó nuevamente a ver a las ballenas. Sin dudarlo, fuimos.

Esta vez no solo vimos ballenas, si no que también vimos delfines. Un grupo de 6 delfines saltando y nadando a la par del bote. Increíble.

La temporada de ballenas es entre octubre y diciembre, por si quieren ir, acá les dejamos el contacto de los chicos, que son unos genios.

Avistajes Peke Sosa

 

Atardece en Puerto Pirámides

 

Puerto Pirámides

 

Gracias por tanto!

El resto del día nos lo pasamos en la playa, vimos muchas ballenas desde ahí, tomamos mates y nos maravillamos con un atardecer increíble.

A la noche se vino una tormenta que nos volaba, tanto que tuvimos que cambiar el estacionamiento.

Próximo destino: Las Grutas.

La primera vez que fuimos a las Grutas, no nos gustó demasiado. Pero hay que saber darle una segunda oportunidad a los lugares.

Quizás por el buen clima, por el color del agua, por la gente que conocimos, esta vez nos quedamos encantado con Las Grutas. Aunque no pudimos meternos, aprovechamos para salir a caminar, relajar, cocinar rico, tomar  mates, ver series, descansar y pasar unos días hermosos.

Días de relax en Las Grutas
Amigos perrunos en la playa

Luego de las grutas, seguimos viaje a Monte Hermoso, nuestro lugar preferido de la Costa Argentina. (aunque fuera de temporada no es tan lindo).

Seguimos con la onda relajada, ya que era la última parada antes de una temporada de trabajo.

Pasamos un día por Playas Doradas
Y nuestros últimos días viendo atardeceres en Monte

Caminamos, vimos unos atardeceres maravillosos y descansamos antes de volver a casa por unos meses.

Ahora toca una temporada de  trabajo, pero entre medio tenemos unos viajes! Así que a disfrutar de la casa, la familia, la comida de la abuela, nuestras mascotas y todo lo que extrañamos durante estos tres meses de viaje.

 

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